23 de agosto de 2013

Antecedentes de la Educación Especial en Chile (Parte 2 de 2)

Desde la década de los 80 a la actualidad


En la década de los 80, como consecuencia social del principio de normalización de los años 60, y la aparición y consolidación del concepto de necesidades educativas especiales en el informe Warnock a fines de los 70, surge la instalación del principio de integración social  de las personas con discapacidad, incluida la integración escolar. En esta década se dictan por primera vez la mayoría de los decretos que aprueban planes y programas de estudio para Educación Especial y Diferencial. Con el propósito de favorecer el acceso y la permanencia permanencia de los alumnos con discapacidad en el sistema común, durante estos años, se dictaron las siguientes excepciones reglamentarias: evaluación diferenciada, exención de la evaluación acumulativa hasta en dos asignaturas y la exención de una asignatura.

Los planes y programas aprobados a principios del año 1990, y sus antecesores, que regulaban la atención de los alumnos con discapacidad que asistían a escuelas especiales y de los alumnos con trastornos específicos de aprendizaje, se caracterizaban por tener un enfoque basado en el déficit, en la “habilitación y/o rehabilitación”, descontextualizado del curriculum común.

Por otra parte, en la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), dictada en marzo de 1990, no se plantean estrategias y recursos educativos necesarios para dar respuesta a los alumnos con discapacidad en el marco del sistema regular ni especial.

En 1994 se promulga la Ley sobre la Plena Integración Social de las Personas con Discapacidad, N° 19.284, que viene a fortalecer la Política de Integración Escolar que estaba vigente desde 1990 a través del Decreto 490/90 (modificado por el Decreto Nº 1 en 1998), normativas que  impulsan la incorporación de alumnos con discapacidad en las escuelas básicas y liceos a través de la estrategia de Proyecto, posibilitando así el acceso de estos alumnos y alumnas al currículo de la educación regular, con los apoyos especiales adicionales necesarios para que progresen en el plan de estudio común. Gracias a este marco legal, comienza en forma progresiva a tomar fuerza las nuevas concepciones de la discapacidad, las cuales se orientan hacia la generación de estrategias para el acceso, participación y progreso en el currículo común y en los escenarios de la enseñanza regular.
En febrero de 2010 fue promulgada la Ley Nº 20.422, que Establece Normas sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad y deroga la Ley Nº 19.284, de enero de 1994, de Integración Social de las Personas con Discapacidad. En esta nueva ley se observa una reformulación e incorporación de conceptos y, desde su objetivo, se aprecian diferencias. Mientras que la ley 19.284, establece la  forma y condiciones que permitan obtener plena integración social de personas con discapacidad en la sociedad, y velar por el pleno ejercicio de derechos que la Constitución y leyes reconocen a todas las personas; la nueva ley asegura el derecho a la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad, con el fin de obtener su plena inclusión social, asegurando el disfrute de sus derechos y la eliminación de cualquier forma de discriminación fundada en su discapacidad.


Antecedentes Bibliográficos
 MINEDUC, Antecedentes Históricos, Presente y Futuro De La Educación Especial En Chile. Mª Paulina Godoy L., Mª Luisa Meza L., Alida Salazar U. 2004.

MINEDUC, Nueva Perspectiva y Visión de la Educación Especial. Informe de la Comisión de Expertos. 2004.

Antecedentes de la Educación Especial en Chile (parte 1 de 2)



Un poco de historia

 En Chile, la atención a las personas con discapacidad se centró, en sus inicios, en dar asistencia médica a personas enfermas, situación que se mantuvo hasta la década de los 40. En 1852 se crea la primera escuela especial para niñas y niños sordos, y es este hecho el que inicia la Educación Especial en el país.  Con la Reforma Educacional del año 1928 se crea la primera escuela especial para niños con deficiencia mental y estos establecimientos pasan a formar parte del sistema educacional chileno.

                Hasta la década del 50 se siguen creando escuelas especiales en el país y otros profesionales, además de los educadores, comienzan a estudiar experimentalmente la forma de atender y solucionar las dificultades de aprendizaje de los niños con problemas sensoriales y discapacidad intelectual. En esta década el Ministerio de Educación inició políticas específicas para lograr mejor cobertura para la educación de niñas, niños y jóvenes con deficiencia mental.

Desde mediados de la década de los 60 en adelante se comienza a consolidar la Educación Especial en el país con iniciativas como la creación de carreras en el área de la Educación Especial, grupos de investigación sobre la misma materia, y en el año 1965, la designación de una comisión para estudiar y proponer soluciones al problema de la deficiencia mental, teniendo como consecuencia la elaboración de un plan de trabajo que contemplaba diversos aspectos sobre perfeccionamiento docente, aumento de infraestructura adecuada, investigación y experimentación en el área y situación jurídica de la persona con deficiencia mental.

En 1975 se crean los Centros de Diagnóstico Psicopedagógico para cubrir la demanda asistencial de niños con problemas de aprendizaje, que antes eran derivados a los servicios de psiquiatría y neurología infantil de algunos hospitales. Debido a la participación de los docentes en las reuniones clínicas de los servicios hospitalarios que tenían escuelas especiales anexas, se va desarrollando y consolidando el enfoque “médico-rehabilitador” en la educación especial de nuestro país.

En los años 70, con la aprobación por parte del Ministerio de Educación del Decreto exento N°185 se creó una comisión con el propósito de realizar un estudio de la problemática de la Educación Especial en el país, que después de un año tuvo como resultado la elaboración de planes y programas de estudio, creación de grupos diferenciales en escuelas básicas y liceos de educación regular, dotación a las escuelas especiales con un gabinete técnico, creación de organismos psicopedagógicos (centros y microcentros), incentivar la creación de nuevas escuelas especiales privadas, perfeccionamiento de profesores sin la especialidad que atendían grupos diferenciales y dotación de plazas para profesionales docentes y no docentes. Durante estos años se elaboran normas relacionadas con los objetivos, estructura y funciones de la Educación Especial.